UNA FAMILIA... ESPECIAL?

Enviado por Carolina el 26/04/2008 a las 09:23 PM

Hasta hace un rato no me surgía ninguna idea o tema sobre lo cual escribir un poco. Estaba como con crisis creativa, con las neuronas en huelga. Bueno, ahora no sé si tanto, pero acabo de llegar de la casa de mi abuela, y el hecho de encontrarme con algunos de los raros especímenes que conforman mi familia paterna me hace pensar un poco. Veamos...

...Son una famila de nueve hermanos, de los cuales sólo quedan ocho, mi abuelo murió hace casi 30 años. Estaban celebrando el cumpleaños número cuarenta y tantos de una tía, que por cosas de la vida está soltera aún. Algunos no vienen porque viven muy lejos, otros porque no se hablan entre sí. Discuten por tonteras sin mayor trascendencia, pero pueden pasar años sin hablarse, cosa que yo encuentro de lo más extraño que hay. Ése es un tema. Otra cosa es que gritan como si tuvieran sangre italiana o como si estuvieran en un estadio, en pleno partido de fútbol. Al comentario que hizo el tío "X", la tía "Y" lo supera en 100 veces, lo cual es sólo superado por la aventura que mi primo "Z" tiene para contar. Una competencia constante. Y las risas... otra competencia, pero de decibeles.

Cuento aparte son las historias de cada uno. La mitad es protagonista de una historia digna de "conchalevales" y demases, todos guiones aspirantes a ser televisados en Centro América, sólo falta que se queden ciegos o paralíticos, y que 20 años más tarde aparezca una pareja de mellizos separados al nacer. Abundan los comentarios desubicados y las preguntas indiscretas, y no faltan los que se pelean por el último trozo de torta.

Qué puedo decir... a pesar de todo me encantan mis primos chicos, son cajitas de sorpresas e inteligencia. Los más grandes, de esa generación que jugaba a las bolitas y que no conocieron el play station, que con suerte supieron que existía el pacman, son caso aparte. También tienen sus historias de telenovela, con amores sufridos y cosas por el estilo. Está el que se cree médico desde que entró a estudiar, y la que estudia derecho, que en su décimo primer año (sí, décimo primer año) aún le cuenta a sus inocentes viejos que no se ha podido titular porque los profesores le tienen mala. Sin comentarios.

Son como una rara mezcla entre los Simpson, los Adams y los Osbourne. Y yo me pregunto por qué vine a parar aquí, y creo que soy la única de mis amigas que tiene una familia así de extraña... hasta que conozco otras familias más raras que la mía y me siento un poco aliviada.

En fin... la verdad es que me cuesta sentirme parte de ellos porque como núcleo familiar tenemos identidad propia, pero en el fondo lo soy. Compartimos el mismo origen, una tatarabuela que tuve la fortuna de disfrutar hasta los 18 años, y una bisabuela que al borde de los 90 y con marcapasos, tiene un "amigo" 40 años más joven ... y es la reina del club de ancianos.

Cada vez que hay reunión familiar me convenzo de que pese a la diversidad, a los problemas, a la falta de criterio, y a lo variado de la fauna, igual los quiero.

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La belleza de las familias grandes...

Enviado por el 28/04/2008 a las 03:51 PM
Kata

Honestamente, te felicito. Creo que somos afortunados quienes todavía podemos hablar de familia extensa y, más aún, reunirnos con ella.

Te leo y me parece estar sumida en mi propia familia. Las familias siempre están llenas de personajes raros, algunos divertidos... otros no tanto. Siempre habrán querellas, disgustos y enemistades por algo tan absurdo como quién contó el secreto aquel o suspiró pensando en el novio de aquella hace 20 ó 30 años. Pero también esos hermanos, primos, tíos, incluso con los que menos contamos, estarán ahí cuando los necesitemos.

Maravilloso. Crecer en medio de una verdadera familia es lo que nos permite aprender a desenvolvernos en sociedad, aceptar que no todo es como queremos y que cada quien es un mundo aparte. Estoy de acuerdo contigo: ¡que viva la diversidad!.

 







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